ASÍ ES CATALINA ESCOBAR RESTREPO

 

Catalina es graduada como Administradora de Empresas en Clark University (USA) en 1993, estudios que combinó con algunos planes académicos en Europa y Japón en KansaiGaidaiUniversity– Osaka, e hizo un M.B.A. en el INALDE en Bogotá. Su vida laboral inicial fue en el sector financiero y privado antes de comenzar la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar en el año 2001.

 

Su activa participación en el sector social ha hecho que Catalina sea ampliamente reconocida como una emprendedora líder, con un gran espíritu social-empresarial y como ejemplo de liderazgo entre los jóvenes. Ha sido elegida como líder innovador por la Revista Poder en el 2008, dentro de los 100 líderes de la sociedad en Colombia por la Revista Gerente en el 2011 y dentro de Los Personajes del Año por la Revista Semana en el 2012.

 

Fue elegida dentro de las 25 mujeres en el mundo para el Fortune/State Department Global Women´s Mentoring Partership . Catalina es miembro de la Soberana Orden de Malta y Ashoka Fellow 2011. Ha sido invitada a múltiples eventos como conferencista en temas relacionados con la Innovación Social, liderazgo en ONGs, Estrategias en Consecución de Recursos, Estrategias de Direccionamiento en ONGs y temas relacionados. Algunas de sus intervenciones más relevantes han sido con LatinFinance en N.Y., Comunidad de Madrid, Partneringfor Global Impact en Lugano, DLD Women en Munich, Georgetown LatinamericanAlumni Summit, ExxonMobil y Concurso VENTURES en Colombia, entre otros.

 

Reconocimientos relevantes:

 

o Catalina Escobar CNNHeroes 2012 (2 de diciembre 2012)

 

Catalina Escobar queda elegida entre los Top 10 CNN HEROES como única representante de habla hispana, entre 50 mil candidatos de más de 100 países.

 

o El BeLiveAward 2012 (16 de noviembre de 2012)

 

BeLive es una de las galas más reconocidas del sur de Florida después de recaudar más de $ 3 millones de dólares en los últimos cinco años, y cambiar e impactar la vida de miles de colombianos de bajos recursos.

 

o Los Mejores Líderes de Colombia (Septiembre de 2012)

 

Concurso realizado por Revista Semana, Fundación Liderazgo y Democracia y Telefónica. Premian a los 30 líderes más importantes del país donde través de su trabajo diario contribuyen al desarrollo del país y a contrarrestar fenómenos sociales negativos como la violencia, la desconfianza, el clientelismo y la pasividad pública y privada para mejorar la vida de los colombianos.

 

o Condecoración “Orden Nacional al Mérito en grado Cruz de Plata” (Septiembre de 2011)

 

Entregado por el Presidente de la República Dr. Juan Manuel Santos en la inauguración del Complejo Social en Cartagena.

 

 

o Premio Portafolio: Categoría Aporte a la Comunidad (30 de noviembre de 2006)

 

Premio entregado por el diario de economía y negocios Portafolio, el más importante de su categoría en Colombia y perteneciente a la Casa Editorial el Tiempo. Este premio es una de las mayores distinciones a nivel nacional para las personas y organizaciones que trabajan por el desarrollo social y económico del país.

 

o Medalla Gran Oficial (11 de noviembre 2004)

 

Otorgada por el Concejo de Cartagena de Indias en sesión solemne por el 193 aniversario de Independencia de la ciudad.

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      Entrevista de Ismael Cala CNN

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      Especial Multimedia – Eltiempo.com

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      CRÓNICA DE SÉPTIMO DIA CON MANUEL TEODORO

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      Entrevista: Mercedes Soler CNN

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      Entrevista: Directo USA

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      CONFERENCIA: DLD Women julio de 2012

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      Heroes Tribute: Catalina Escobar

    • OTRA VEZ EL PASEO DE LA MUERTE

      No puedo esconder mi profunda indignación y tristeza sobre la noticia con que me levanté hoy, febrero 6 de 2013 al enterarme que un niño de escasos 7 meses de nacidos murió en Cartagena, porque ningún hospital lo recibió. Ese bebé, Miguel Ángel Gutiérrez recorrió varias clínicas y no fue atendido. Sus padres lo llevaron a la Clínica el Mar pero Urgencias se encontraba cerrada. Luego se lo llevaron a la clínica del Sol de las Américas, donde tampoco lo atendieron. Finalmente llegó a la clínica San José de Torices, donde les manifestaron a los familiares que había llegado sin signos vitales. Continuar Leyendo..

    • UNA GUÍA PARA LOS PADRES QUE SIENTEN UN PROFUNDO AMOR POR SU HIJO ADOLESCENTE

      Por: León Felipe Oliver Arévalo

      Antes de casarme tenía seis teorías sobre el modo de educar a los niños.

      Ahora tengo seis hijos y ninguna teoría.

      John Wilmot

      Desde que recuerdo, siempre he escuchado la gran alegría que trae el hecho de que una mujer haya quedado embarazada. Esto significa una nueva vida, una gran bendición y una gran felicidad que traerá ese hijo a su hogar. Continuar Leyendo..

    • CUANDO LA TENACIDAD ROMPE LAS BARRERAS DE LA POBREZA

      Superación y berraquera son dos palabras que sin duda definen la vida de Claudia Milena Hernández Ayarza, una joven cartagenera de 19 años de edad.

      A pesar de su corta  edad son muchas las cosas que ha hecho y logrado gracias a su tenacidad y sus ganas de salir adelante.

      A los 17 años quedó embarazada, pocos meses después conoció de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, a donde ingresó teniendo 4 meses de embarazo y padeciendo una fuerte depresión.

      “Entré porque quería seguir estudiando y allá me sentí en familia, de inmediato me llevaron con una psicóloga que me ayudó a superar la depresión, también empecé cursos de cocina”, explicó la joven madre.

      Fueron tantas sus ganas de superarse que además de ir de 8 a.m a 4 p.m a la Fundación, Claudia iba en la noche al colegio San Felipe Neri para terminar el bachillerato.

      Casi 2 años permaneció Claudia en la fundación y hoy a pocos meses de graduarse como bachiller, también trabaja en la cocina del Hotel Holiday Inn, situado en la Zona Norte de la ciudad.

      “Con este trabajo que tengo hace 3 meses, he rellenado la casa donde vivo con mi hijo porque antes se me inundaba”, agrega.

      Efigenia Hernández, madre de Claudia, confirma la obstinación de su hija para cumplir sus objetivos, “ha sido así siempre, en el colegio las profesoras me decían que la niña tenía talento que debía apoyarla”.

      Claudia vive cerca de la vivienda de su madre en el barrio Olaya Herrera, la joven reconoce el gran apoyo que su madre ha sido para que ella cumpla con sus objetivos. “Mi mamá me cuida al niño cuando salgo a trabajar”. Y aunque ambas son madres solteras, Efigenia, con 5 hijos le pide a su hija que `no repita la historia´: “este mundo ya no es lo mismo, uno no puede tener hijos para que vengan a pasar trabajo”. Claudia consciente de esto, sigue concentrada en salir adelante.

      Otra historia

      Yinis Gutiérrez, de 29 años, tienen  mucho en común con Claudia, fue acogida por la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar estando embarazada, allí estudió para formarse como auxiliar de cocina y también logró un cupo en el Hotel Holiday Inn.

      Yinis vive con su esposo en Flor del Campo y tiene dos hijos, el mayor, con quien entró a la fundación, tiene hoy 11 años, y el menor tiene 4.

      Pero en lo que más se parecen indiscutiblemente es en las ganas que ambas tienen de superarse. “Estoy buscando estudiar la carrera Supervisión de alimentos porque quiero seguir en la cocina”, dice Yinis.

      Claudia y Yinis fueron favorecidas con este empleo luego de presentarse junto a otras 11 mujeres, 8 de estas estaban formadas como auxiliares de cocina de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar y 5 eran cocineras profesionales.

      Ganas de salir adelante

      “Vi en ellas devoción a la cocina, Yinis tiene un poco más de experiencia, Claudia tiene muchas ganas de aprender. A veces es mejor encontrar personas con menos experiencia y muchas ganas que al revés, en otras palabras es mejor cuando encuentras ganas y aptitud porque es más fácil formar que reformar”, afirma convencido Miguel Ángel Ospina, chef Ejecutivo del Hotel Holiday Inn y quien lideró el proceso de selección que favoreció a estas dos emprendedoras mujeres.

      Hoy, tanto Yinis como Claudia planifican mejor su futuro, sin embargo, Yinis alienta a las jóvenes madres que se encuentran en una situación similar a la que ella vivió, “no piensen que por tener un hijo se les va acabar el mundo, sigan estudiando y buscando la manera de salir adelante, tarde que temprano se ven los resultados”.

    • SUBASTA CHAMPIONS PARA AL FUNDACIÓN JUAN FELIPE GÓMEZ ESCOBAR

      Video de la entrega oficial al ganador de la Subasta de las camisetas autografiadas del Borussia Dortmund y el Bayern Munich finalistas de la Champions League 2012/13. La venta de las camiseta fue destinada a los programas de intervención social desarrollados por la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar.

       

    • TO NEW HEIGHTS / HACIA NUEVOS HORIZONTES

      Catalina Escobar is a 2012 alumna of the Fortune/State Department/Vital Voices Global Women’s Mentoring Partnership and founder and president of the Juan Felipe Gomez Escobar Foundation based in Colombia. A year after her participation in the program, she shares how her work has evolved as a result of her relationship with her mentor, Pat Mitchell, president and CEO of the Paley Center on Media.

      I run the Juan Felipe Gomez Escobar Foundation (JuanFe), a non-profit organization I created in 2001 to address the alarmingly high rates of infant mortality and teen pregnancy in Cartagena, Colombia.  At that time, we faced some tough challenges. 68% of the population in Cartagena was living below the poverty line. The infant mortality rate was the highest in the country, at 48 deaths per 1,000 babies born live. And nearly a third of women giving birth were teenagers, most of them poor, and many of them sexually abused.

      Our foundation decided to focus on two objectives to combat these issues: reduce the number of preventable infant deaths, and to empower young moms to break the cycle of poverty. 

      I’m proud to say that by 2007, JuanFe was recognized as one of the most innovative non-profits in Colombia, with state-of-the-art models of intervention in health for girls and young women. By this time, we had reduced the infant mortality rate in the city by 81.2%, saving the lives of more than 3,000 babies. We’d worked with more than 2,400 teen mothers in six years.

      The impact of my mentor

      My team and I had developed a vision to scale up our initiatives, but lacked the means and access to raise awareness about our work on an international level. The Global Women’s Mentoring Partnership, and more specifically my mentor, Pat Mitchell, provided us the potential to deliver the impact of our work globally.  

      During my mentorship, Pat took me under her wing, shared her expertise with me, introduced me to colleagues in her network, and arranged key meetings that were essential to my work.  She has helped me build a platform from which my philanthropic initiatives are being launched. Pat has opened her heart to me and has become my great friend as well as my mentor. She goes above and beyond for me, and profoundly understands my mission. 

      Increased visibility

      Pat has continued to open doors for me around the world. She recently invited me to the DLDWomen Summit in Munich, and nominated me for the 21 Leaders for the 21st Century Awards from Women’s eNews.  I was honored alongside other women of great power, including Mary Robinson, the first female president of Ireland, Sandra Fluke, Regina Scully and Helen Benedict.  Last year, I was nominated for CNN Hero of the Year, and was one of the Top 10 Finalists.

      New partnerships

      In June, the production team of Half the Sky will be filming their next segment, Half the Sky in the Americas, at our foundation in Cartagena. Boston University is working on research collaboration between its School of Public Health and JuanFe to collect data and evaluate our models of intervention.  And we are now working with the Inter-American Development Bank for assistance in documenting our models in order to scale up in Latin America.

      In the past 12 years we have come a long way, but now we are moving ahead in ways we never before imagined. And in the last year I have seen firsthand the difference a mentor can make. She has shown me what I am capable of, and pushes me to take JuanFe to new heights.  

      Photo above by CNN.

       

    • LA NUEVA COLOMBIA – INFORME ESPECIAL DEL FINANCIAL TIMES

      Catalina Escobar Activist

      Catalina Escobar, activist

      The face of social work in Colombia is Shakira, the pop singer whose charity provides education to poor children. But Catalina Escobar has shown that you don’t need to be a platinum-selling artist to shine a light on a pressing social problem, writes Henry Mance.

      In the tourist hub of Cartagena, Escobar has been tackling child mortality for more than a decade. Her work is acclaimed for helping to halve child mortality rates within a few years, and it has quickly become one of the highest-profile and most-respected social initiatives in Latin America.

      “She is an example to any entrepreneur,” says María Lucía Roa, the national head of Ashoka, the social innovation programme through which Escobar passed. “She is an example of social conscience, of management capacity, of someone who knows how to use their contacts and how to measure their impact.”

      Escobar’s work was borne out of personal tragedy. As a hospital volunteer, she watched an infant die in her arms because the child’s mother could not pay for treatment. Then her own 16-month-old son died in 2000 after falling from a balcony. “I didn’t want anyone to feel the same pain as I did,” Escobar has said. She set up the Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, named after her son, shortly after.

      Cartagena, whose colonial architecture is as beautiful as Havana’s, has some of the most pervasive poverty in Colombia. In 2003, infant mortality rates were more than twice as high in Cartagena as in the capital, Bogotá.

      Escobar and her foundation are now tackling other problems, such as sexual abuse. A new hospital has offered care to 84,000 people on low incomes. The obvious next step would be to expand to other cities in Colombia.

      “We have found a very efficient way of breaking the cycles of poverty. We have to grow it and scale it,” she says.

      Escobar was named a CNN Hero of the Year in 2012, and is a feature on the global conference circuit.

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      Source: Financial Times

    • MUCHO VA DE EGIPTO A COLOMBIA

      El Tiempo

      Si hay algo que ha dejado en evidencia la crisis en Egipto es que se trata de una sociedad polarizada, conflictiva y bastante riesgosa para las niñas y mujeres. A diario escuchamos noticias del conflicto político, social y de orden público que atraviesa ese país, pero hay un asunto que va mucho más allá de un conflicto político. Se trata de las constantes agresiones sexuales contra las mujeres.

      Las continuas violaciones de mujeres –como ha sucedido en otros lugares con conflicto civil– son un método macabro para desalentarlas a participar o para desacreditar a los manifestantes.

      Las cifras de los recientes sucesos son impresionantes. En solo una semana de hechos relacionados con el derrocamiento de Mohamed Mursi se reportaron alrededor de 180 violaciones –seguramente son muchas más, ya que no todos los casos son denunciados–. Podríamos estar hablando de un “terrorismo sexual”, porque no hay otra forma de explicar hechos tan aberrantes como el sucedido con la artista Yasmine el-Baramawy, quien fue atacada sexualmente en la plaza Tahrir, mientras se burlaban de ella y le tomaban fotografías en el acto.

      No podemos quedarnos callados ante tanta atrocidad, ni permitir que intenten justificar los crímenes contra la mujer de cualquier forma.

      Catalina Escobar Restrepo

      El problema de la violencia contra la mujer en Egipto tiene raíces muy profundas. Según un informe de la ONU del 2012, el 99,3 por ciento de las mujeres egipcias han sufrido alguna vez acoso sexual. Las violaciones con objetos o con las manos son consideradas “ataques”; por lo tanto, cambiar la mentalidad en las calles es una tarea ardua.

      Hay otro caso puntual. En marzo del 2011, los militares detuvieron a decenas de manifestantes en Tahrir y las sometieron a exámenes de virginidad, inspeccionando sus vaginas sin su consentimiento. Esto no tiene otro nombre distinto que el de abuso sexual.

      Pero, trasladados a nuestro país, aunque nos suene aterrador lo que sucede en Egipto, la realidad en Colombia no es muy diferente. En promedio, a diario, 245 mujeres colombianas son víctimas de algún tipo de violencia; entre el 2001 y el 2009, más de 26.000 quedaron embarazadas a causa de una violación. Basta recordar la atrocidad del crimen de Rosa Elvira Cely, un asesinato que no dista mucho de la realidad de las mujeres de Egipto. Rosa fue brutalmente violada, en forma igual o peor que las mujeres en la plaza Tahrir.

      No deben extrañarnos las preocupantes cifras de pobreza si seguimos desprotegiendo a las mujeres y niñas, cada vez con una “mayor tolerancia” (inaceptable) al maltrato contra ellas. Según el ICBF, cada mes se presentan 453 casos de violación de menores de edad. La principal causa de embarazos de adolescentes es el abuso sexual, que además tiene consecuencias devastadoras en la vida de una niña. No dejo de pensar en los niños que no pueden hablar por temor, ni tampoco dejo de indignarme cuando existe la complicidad de algunos padres con los abusadores.

      No podemos quedarnos callados ante tanta atrocidad, ni permitir que se intente justificar los crímenes contra la mujer de cualquier forma. Necesitamos que los medios divulguen mucho más esta problemática, porque la noticia no puede ser únicamente el aspecto político. Es denigrante leer los testimonios de las víctimas en Egipto, quienes concuerdan en que los hombres en grupo escogen a una víctima para violarla y maltratarla. Es justamente eso lo que todos debemos repudiar, y exigir una justicia ejemplar para las víctimas. Empezando por nuestra casa, Colombia.

      Estos y muchos otros temas los estaremos abordando en el primer foro ‘Mujeres moviendo el mundo’, el próximo primero de noviembre. Para participar y tener mayor información los invito a visitar la páginawww.juanfe.org/foro

      Catalina Escobar Restrepo
      Presidenta de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar

    • MAKING ROOM FOR GIRLS.

      IN THIS week’s print edition we look at an important issue in development economics: how to reduce the gap between the number of girls and boys being educated in poor countries.

      Economists see reducing sexual inequality in education as a vital part of promoting development. The failure to educate girls limits economic growth in the developing world by wasting human capital. As a result, the UN set itself the target of eliminating gender disparity in education at all levels by 2015, as one of its Millennium Development Goals.

      Although places like China, Bangladesh and Indonesia look likely to achieve the target, Africa, in particular, will not. For every 100 boys in secondary school on the continent in 2010, there were only 82 girls. The most common response is to channel more money to girls’ education. UN schemes finance school places for girls in 15 sub-Saharan countries. NGOs have got involved too. Camfed, a charity, now pays for almost 100,000 girls to be educated in Ghana, Malawi, Tanzania, Zambia and Zimbabwe.

      Looking at recently-published UN statistics on gender inequality in education, one observes that the overall picture has improved dramatically over the last decade, but progress has not been even (see chart). Although the developing world on average looks likely to hit the UN’s gender-inequality target, many parts of Africa are lagging behind. While progress is being made in sub-Saharan Africa in primary education, gender inequality is in fact widening among older children. The ratio of girls enrolled in primary school rose from 85 to 93 per 100 boys between 1999 and 2010, whereas it fell from 83 to 82 and from 67 to 63 at the secondary and tertiary levels.

       

      In some places there has been little or no progress whatsoever. For instance, the enrolment ratio in Chad and the Central African Republic appears to be flat-lining at under 70 girls per 100 boys. These two countries look soon to be overtaken by Afghanistan, up to now the worst performing country in the world on this metric. There is also great variation within countries. The situation appears to be much worse in rural areas in Africa, where getting to school takes longer and may be more dangerous. For instance, in rural areas of Niger, UN estimates puts the number of girls per 100 boys at school as low as 41.

      This is in contrast to dramatic improvements in gender equality in schooling seen in the rest of the world. South Asia, which lagged behind sub-Saharan Africa in 1999 at the primary school level, hit the UN’s 2015 target in 2010. Even the Middle East, where traditional religious prejudices often prevent girls going to school, has made substantial progress. Only Afghanistan, Pakistan and Yemen now have less than 90 girls per 100 boys at school, in contrast to over 14 sub-Saharan African countries.

      Yet it is important to note that gender inequality is not the only problem in Africa. In many places there are not enough school places to go around for the boys alone. In Niger just 15% of both boys and girls were enrolled in secondary school last year. In the very poorest of African countries, simply funding more school places for boys or girls may end up boosting equality as girls may stop having to compete with boys for the few available spaces.

      But other problems prevent girls going to school too. Some are kept away by the religious qualms of their families. Others are needed as child labour to prop up household incomes when times are tough, due to the lack of developed insurance or saving systems in these countries. Either way, gender inequality in Africa is a complex problem—and one which will need several different policy responses if the UN’s goals are ever to be reached.

    • DEL DOLOR A LA ACCIÓN

      “Dejar de sentirnos víctimas y coger esas experiencias para pasar a ser catalizadores de bien.”

      Hace un tiempo me propusieron hacer columnas de opinión. Hace más o menos tres meses conversando con el equipo de KienyKe.com, quienes me apoyaron con un proyecto me comentaron: “Te lanzarías?” Abrí los ojos y dije, “Gracias, pero no sé todavía”. Lo pensé varias semanas y luego les escribí: “Soy una novata, pero me atrevo porque sé que hay temas que creo sería importante llevarlos al análisis.” Con esas frases arranco con mi primera columna hoy entrando al año 2014.

      Como es de costumbre, las vacaciones de diciembre se convierte en mi verdadero descanso. La Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, que lidero desde que comenzó en el 2002, cierra para dar vacaciones colectivas a todos sus empleados. Paso prácticamente toda la temporada en Cartagena. Es la época del año cuando de verdad me desconecto; es cuando más leo, mejor como, paso más tiempo con la familia y los amigos, y desde luego, me dedico más al ejercicio. Tenía pendiente varios libros y comencé con uno que quería volver a leer llamado El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl.

      Este libro apareció por primera vez en 1946 bajo el nombre de Un psicólogo en un campo de concentración. Tuvo setenta y nueve ediciones hasta convertirse en un verdadero éxito editorial con más de nueve millones de ejemplares vendidos en 1992 en los Estados Unidos, además traducido en varias lenguas. Lo que más me llama la atención, no es el mero relato de un prestigioso psicólogo austriaco judío, Dr. Frankl, viviendo en medio de uno de los peores errores de la historia, el holocausto, sino cómo en los tres años que duró prisionero en el campo de concentración en Auschwitz logra sobrevivir y lo más asombroso, logra transformar el dolor a la acción para ayudar a la humanidad una vez liberado. Su relato es impresionante, sin exhibicionismo, al describir su experiencia adentro del lager; las hambrunas, el maltrato físico, los cuerpos malolientes por las enfermedades, la muerte de los presos, el trabajo forzoso a la intemperie con 20 grados bajo cero y la privación hasta de la mínima dignidad humana. Enfrentó también el peor dolor; supo que su padre murió enfermo dentro del campo,mientras que su madre muere en la cámara de gas, al igual que su mujer, estando embarazada. Todo el tiempo que leí el libro venía a mi memoria la gran película La lista de Shindler.

      Una vez se dio fin al internamiento y fue liberado, tuvo que recomenzar una vida partiendo de cero, con todas las dificultades físicas y emocionales, pero con una actitud optimista y con un único propósito: la realidad la construimos nosotros mismos desde adentro, visionando siempre que cosas maravillosas vendrán, no importa el sufrimiento vivido. Eso dio paso al concepto que lo identifica, la Logoterapia. El mismo Frankl lo describe: “Es un método menos introspectivo y más retrospectivo. …mira más bien hacia el futuro. Es decir, el sentido y los valores que el paciente quiere realizar en el futuro.” En otras palabras, lo que sugiere Frankl es que no debemos quedarnos en el pasado, en el dolor, dejar de sentirnos víctimas y coger esas experiencias como trampolín para pasar a ser verdaderos catalizadores de bien y de amor. Eso me recuerda también el principio de Sócrates, Be as you wish to seem o esforzarse en ser lo que deseamos parecernos, que no es una cosa distinta a plantearnos una misión de bien y llevarla a la acción, pensando que todo es posible.

      Recuerdo muy bien que la primera vez que leí el libro de Frankl fue a principios del año 2001, tal vez la época más triste de mi historia. En el mes de octubre del 2000 murió mi segundo hijo, Juan Felipe de año y medio al caerse del octavo piso del edificio cuando vivíamos en Cartagena. Admito que la razón por la cual leí el libro de Frankl, y otros más como La rueda de la vida de Elizabeth Kubler-Ross, era para encontrarle un sentido a lo más absurdo y duro que le puede suceder a un ser humano, enterrar a un hijo. En ese momento pocas respuestas encontré porque lo único que tenía era lágrimas. Lo que realmente cobró sentido fue vivir una experiencia, unos días antes de la muerte de Juanfe, cuando un bebé de apenas trece días de nacido murió en mis brazos porque su madre adolescente en extrema pobreza no logró conseguir sesenta mil pesos para pagar por su tratamiento que salvaba su vida. Ese dinero lo tenía en mi bolsillo, pero se necesitaban horas antes. De pensar que esa joven tuvo que pasar por el mismo dolor que el mío pero por poco dinero, fue el detonante para crear la fundación que hoy lleva 12 años operando. Durante el último año de los tres que viví en Cartagena, mientras trabajaba en el sector privado, estuve voluntariamente involucrada con el hospital más pobre de la época, la Clínica de Maternidad Rafael Calvo, donde nacen la mitad de la población de la ciudad, unos diez mil a once mil niños al año. Todo arrancó ahí, por Juanfe, por ese niño, por su madre y por los pobres.

      En el momento que decidí crear la Juanfe, como llamamos a la fundación, jamás imaginé que me fuera a enfrentar a retos tan grandes, pero desde el principio supe que quería hacer transformaciones sociales serias. Con todo en contra, hecho a pulso y con sacrificios, logramos con un pequeño equipo de trabajo bajar la mortalidad infantil de toda Cartagena en un 79% cuando era la más alta del país. Paralelamente y decididamente resolvimos también hacerle frente a uno de los peores flagelos sociales: el embarazo en adolescentes que se encuentren en la pobreza y pobreza extrema, mediante una intervención que rompe los ciclos que las lleva a ser aún más pobres. Trece años después, con un equipo de 117 personas y habiendo probado estos modelos, nos estamos enfrentando a un reto mayor, replicarnos en otras ciudades, incluso en otros países en Latinoamérica.

      Me han preguntado si la muerte de Juanfe fue lo que realmente inspiró este trabajo y mi respuesta es ¡sí! Los dos trabajamos juntos para trascender las barreras, a veces de lo imposible. Estoy segura que si Juanfe no hubiera fallecido, nada de esto tan maravilloso estuviera pasando. Bajo la sabiduría de Viktor Frankl: “Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud frente a la vida. Debemos aprender por nosotros mismos, y también enseñar a los hombres desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada en la vida, sino que la vida espere algo de nosotros. Dejemos de interrogarnos sobre el sentido de la vida y, en cambio, pensemos en lo que la existencia nos reclama continua e incesantemente.” Quienes hemos vivido experiencias dolorosas, en vez de que el sufrimiento tome completa posesión de nosotros, debemos usarlo para transformar positivamente, que al final, muchas veces, es la única e inexplicable manera de darle sentido a lo absurdo y que cobra valor en sí mismo con las verdaderas acciones.

      @cataescobarr

    • EL ESTADO MUNDIAL DE LA INFANCIA SEGÚN UNICEF.

      En 2012 murieron alrededor de 6,6 millones de niños menores de 5 años.

      UNICEF dijo hoy que “todos los niños y niñas cuentan” y exhortó a que se realicen mayores esfuerzos e innovaciones para identificar y abordar las diferencias que impiden disfrutar de sus derechos a los niños más desfavorecidos de los 2.200 millones de niños del mundo.

      En un informe presentado hoy Unicef destaca la importancia de los datos para lograr progresos en favor de los niños y exponer la inequidad en el acceso a los servicios y a las protecciones, algo que perjudica las vidas de muchos de ellos.

      “Los datos han posibilitado salvar y mejorar las vidas de millones de niños, especialmente los más desfavorecidos”, dijo Tessa Wardlaw, jefa de la Sección de datos y analítica de Unicef. “Sólo se lograrán mayores progresos si sabemos cuáles son los niños que están más abandonados, dónde se encuentran las niñas y los niños que no van a la escuela, dónde la enfermedad es rampante o dónde falta saneamiento básico”.

      Desde que la Convención sobre los Derechos del Niño fue firmada en 1989 se han logrado grandes progresos, al igual que en la culminación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de 2015. El informe más importante de UNICEF, el Estado Mundial de la Infancia de 2014 en cifras indica que:

      - Hay alrededor de 90 millones de niños que están vivos, pero que podrían haber muerto antes de alcanzar los 5 años si las tasas de mortalidad infantil se hubieran estancado al nivel de 1990. En gran medida, esto se debe a los progresos en la prestación de servicios de inmunización, salud y agua y saneamiento.

      - Las mejoras en la nutrición han producido un descenso de un 37% en el retraso en el crecimiento desde 1990.

      - La matriculación en la escuela primaria ha aumentado, incluso en los países menos adelantados: mientras que en 1990 solamente 53 de cada 100 niños en esos países conseguían ingresar en la escuela, para 2011 el número había mejorado a 81 de cada 100.

      Incluso a pesar de ello, las estadísticas del informe, titulado “Todos los niños y niñas cuentan: Revelando las disparidades para impulsar los derechos de la niñez”, también presentan violaciones contra los derechos de la infancia hoy en día:

      - En 2012 murieron alrededor de 6,6 millones de niños menores de 5 años, sobre todo de causas que se pueden evitar, una violación de su derecho fundamental a sobrevivir y desarrollarse.

      - Un 15 % de los niños del mundo están empeñados en un tipo de trabajo que compromete su derecho a la protección contra la explotación económica e infringe su derecho a aprender y a jugar.

      - Un 11 % de las niñas están casadas antes de cumplir 15 años, lo que pone en peligro su derecho a la salud, la educación y la protección.

      Los datos también revelan diferencias e iniquidades, y muestran que los avances en el desarrollo se distribuyen de forma desigual:

      - Los niños más pobres del mundo tienen tres veces menos posibilidades que los ricos de disponer de la presencia de un profesional obstétrico en su nacimiento, lo que aumenta el riesgo de que tanto ellos como sus madres sufran complicaciones relacionadas con el parto.

      - En Níger, todos los hogares urbanos, pero solamente el 39 % de los hogares rurales, tienen acceso a agua potable segura.

      - En Chad, por cada 100 niños que se matriculan en la escuela secundaria, solamente 44 niñas lo hacen, quedándose sin una educación y sin las protecciones y servicios que puede proporcionar la escuela.

      El informe señala que el hecho de que se les cuente “otorga visibilidad a los niños y es un acto de reconocimiento que posibilita la atención de sus necesidades y la promoción de sus derechos”. También indica que las innovaciones en la recopilación, el análisis y la difusión de los datos están haciendo posible desagregarlos teniendo en cuenta factores como la ubicación, la riqueza, el género, el origen étnico o una posible discapacidad, a fin de incluir a los niños que habían quedado excluidos, o a quienes se había pasado por alto, en los promedios generales.

      El informe exhorta a aumentar las inversiones en la innovación que corrijan el problema de la exclusión.

      “Superar la exclusión comienza por disponer de datos inclusivos. Para mejorar el alcance, la disponibilidad y la fiabilidad de los datos sobre las privaciones que sufren los niños y sus familias, las herramientas para la recopilación y el análisis se modifican constantemente, al tiempo que se crean otras nuevas. Esto exigirá inversiones y un compromiso sostenidos”, indica el informe.

      Mucha de la información sobre las situaciones de los niños proviene de las encuestas en los hogares, y especialmente las Encuestas Agrupadas de Indicadores Múltiples (MICS). Diseñadas y patrocinadas por Unicef, son las autoridades estadísticas nacionales las que llevan a cabo las MICS, que proporcionan datos desagregados sobre una gama de temas que afectan a la supervivencia, el desarrollo, los derechos y las experiencias vitales de los niños. Hasta la fecha se han llevado a cabo encuestas MICS en más de 100 países. En la última ronda de estas encuestas se hicieron entrevistas en más de 650.000 hogares en 50 países.

      “Los datos, en sí mismos, no cambian el mundo. Pero sí posibilitan el cambio, pues ayudan a detectar las necesidades, impulsar las labores de promoción y evaluar los progresos. Lo más importante es que los responsables de tomar decisiones utilicen los datos para lograr cambios positivos, y que los niños y las comunidades tengan acceso a ellos para pedir cuentas a los garantes de sus derechos”, indica el informe.

      Fuente: http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/el-estado-mundial-de-la-infancia-segun-unicef/375764-3

    • REVISTA SEMANA: LOS MEJORES LÍDERES DE COLOMBIA

      José Yunis, Catalina Escobar y León Valencia

      Desarrollo y conservación

      Para José Yunis la biodiversidad debe defenderse, sin olvidar que el desarrollo también es necesario para el país. Por ese motivo, como representante en Colombia de la ONG The Nature Conservancy (TNC) ha desarrollado tres proyectos de gran relevancia. Continuar Leyendo..

    • HUFFINGTON POST: CATALINA ESCOBAR, COLOMBIAN PHILANTHROPIST, CHOSEN AS ONE OF CNN’S TOP TEN HEROES OF 2012

      You don’t need superpowers to be a hero.Which might explain the popularity of the annual ‘CNN Heroes’ list of “everyday people” making a difference in the world. This week the network announced the Top Ten Heroes for 2012 – representing six countries and four continents — among which is Colombian Catalina Escobar.

      Continuar Leyendo..

    • PERIÓDICO EL PAÍS DE CALI, COLOMBIA: CATALINA SÍ QUE SABE LO QUE ES SALVAR VIDAS

      Catalina si sabe lo que es salvar vidas, entrevista EL PAÍS DE CALI
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    • AMERICAS SOCIETY COUNCIL OF THE AMERICAS: INTERVIEW “JUANFE PRESIDENT CATALINA ESCOBAR ON YOUNG WOMEN’S EMPOWERMENT IN COLOMBIA”

      “We give [girls] many efficient tools for developing empowerment and entrepreneurial skills and a lot of behavioral, personal, and sexual education skills.” Continuar Leyendo..

    • PERIODICO EL TIEMPO COLOMBIA: PORTADA

      Juan Gossaín hizo una crónica de la labor de Catalina Escobar de Gómez o ‘la niña Cata’, como la llaman en Cartagena, donde está su fundación. Es candidata a Héroe CNN. Yomaira Grandett / CEET

      Continuar Leyendo..

    • PRIMER ENCUENTRO MUJER LIDERAZGO Y GESTIÓN

      Debates, conferencias y casos prácticos en los que 50 ponentes de primer nivel dialogarán con más de 800 ejecutivos de latinoamerica, hombres y mujeres de gran influencia en la gestión pública, empresarial y social. Continuar Leyendo..

    • REVISTA SEMANA: CATALINA ESCOBAR LA HEROÍNA PERSONAJES DEL 2012

      PERSONAJES 2012 Revista Semana Catalina Escobar – Presidente de la Fundación Juan Felipe Gomez Escobar. Después de diez años dedicados a combatir la mortalidad infantil y ayudar a madres adolescentes en Cartagena, Catalina Escobar recibió un merecido reconocimiento. Entre más de 45.000 candidatos de 100 países, ella fue elegida como una de las diez finalistas del concurso CNN Héroes 2012. Aunque no ganó el primer lugar, le dio a conocer al mundo su incansable labor como directora de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, creada en honor a su hijo fallecido.  Continuar Leyendo..

    • THE NEW COLOMBIA CATALINA ESCOBAR ACTIVIST

      Catalina Escobar Activist

      Catalina Escobar, activist

      The face of social work in Colombia is Shakira, the pop singer whose charity provides education to poor children. But Catalina Escobar has shown that you don’t need to be a platinum-selling artist to shine a light on a pressing social problem, writes Henry Mance.

      In the tourist hub of Cartagena, Escobar has been tackling child mortality for more than a decade. Her work is acclaimed for helping to halve child mortality rates within a few years, and it has quickly become one of the highest-profile and most-respected social initiatives in Latin America.

      “She is an example to any entrepreneur,” says María Lucía Roa, the national head of Ashoka, the social innovation programme through which Escobar passed. “She is an example of social conscience, of management capacity, of someone who knows how to use their contacts and how to measure their impact.”

      Escobar’s work was borne out of personal tragedy. As a hospital volunteer, she watched an infant die in her arms because the child’s mother could not pay for treatment. Then her own 16-month-old son died in 2000 after falling from a balcony. “I didn’t want anyone to feel the same pain as I did,” Escobar has said. She set up the Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, named after her son, shortly after.

      Cartagena, whose colonial architecture is as beautiful as Havana’s, has some of the most pervasive poverty in Colombia. In 2003, infant mortality rates were more than twice as high in Cartagena as in the capital, Bogotá.

      Escobar and her foundation are now tackling other problems, such as sexual abuse. A new hospital has offered care to 84,000 people on low incomes. The obvious next step would be to expand to other cities in Colombia.

      “We have found a very efficient way of breaking the cycles of poverty. We have to grow it and scale it,” she says.

      Escobar was named a CNN Hero of the Year in 2012, and is a feature on the global conference circuit.

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      The New Colombia June 4 2013

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      Source: Financial Times

      • IMAGEN-12405252-2
      • Catalina Escobar transforma la vida de madres adolescentes en Colombia

        La creadora de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar les enseña desde como cuidar a sus bebés hasta ser financieramente independientes.

        (CNN) — A Catalina Escobar se le cayó mundo a los pies cuando un bebé de 12 días se le murió en los brazos.

        Trabajaba de voluntaria en una clínica de maternidad en uno de los principales hospitales de Cartagena, Colombia. En aquel entonces, octubre de 2000, no era algo raro. En promedio, por lo menos un bebé moría diariamente en ese centro, hacinado y falto de fondos. Pero cuando se enteró que la madre adolescente del bebé no había logrado reunir el dinero suficiente para el tratamiento que hubiera salvado la vida del pequeño, quedó devastada.

        “Su madre necesitaba 30 dólares que yo tenía en mi bolsillo. Nunca olvidaré eso”, dijo. “Es una muerte que se podía haber evitado”.

        Menos de una semana después, Escobar sufrió otra pérdida, esta vez mucho más personal: su segundo hijo, Juan Felipe, de 16 meses, murió en un trágico accidente al caerse del balcón de su casa. El dolor la abrumó.

        “Fue una agonía”, comentó Escobar. “No quería que ninguna madre sintiera el mismo dolor así que actué”.

        Esta exitosa empresaria vendió su compañía internacional de comercio y se dedicó a ayudar a los niños más pobres de la ciudad y a sus jóvenes madres. En los últimos 10 años, la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, nombrada en honor a su difunto hijo, ha permitido dar cuidado médico a miles de niños de Cartagena y ha proporcionado asesoría, educación y entrenamiento a más de 2,000 madres adolescentes.

        ¿Conoces algún héroe? El plazo para las nominaciones cierra el 31 de agosto.

        Al principio, Escobar se enfocó en reducir la tasa de mortalidad infantil en el hospital donde era voluntaria. Entonces duplicaba el promedio nacional. Construyó una unidad neonatal con la más alta tecnología, se trajo expertos para entrenar al personal de la clínica y creó un programa para cubrir los costos médicos de los bebés de madres pobres. Cinco años después, la tasa de mortalidad infantil en el hospital se redujo un 67%.

        Desde el inicio, Escobar se percató de que el 70% de las madres con las que trabajaba tenían entre 14 y 16 años. La mayoría vivía en los arrabales de la ciudad, que habían ido creciendo en la última década impulsados por la migración de personas que huían de la violencia en la zona norte del país.

        “Ves estas niñas, con sus caritas, sosteniendo a sus bebés”, manifestó Escobar, que tiene ahora 42 años.

        Se dio cuenta de que la única forma de asegurar la salud a largo plazo de los niños era conseguir que esas madres adolescentes salieran del ciclo vicioso de la pobreza.

        “Cuando una niña se embaraza deja el colegio… y al año siguiente vuelve a embarazarse”, explica Escobar. “Repite los mismos patrones de la madre, de la abuela”.

        Según el gobierno colombiano, casi el 20% de las niñas entre 15 y 19 años están o han estado embarazadas, casi el triple de la tasa de Estados Unidos. En Cartagena, donde una tercera parte de la población vive por debajo del umbral de pobreza, significa que estas madres jóvenes tienen muy pocas posibilidades de mejorar sus vidas.

        Escobar espera cambiar eso mediante su programa para madres solteras, con el que busca enseñar a las jóvenes a ser autosuficientes y mantener a sus hijos. Comenzó con solo 20 niñas en 2002, pero se ha ampliado en la última década. Con la apertura del nuevo centro de su fundación el año pasado, 400 adolescentes embarazadas y madres jóvenes se suman al programa cada año.

        Edificado en uno de los muchos suburbios pobres de la ciudad, el centro es una elegante y moderna estructura equipada con guardería, centro médico, cafetería y aulas. Está a años luz del mundo pobre en el que se desenvuelven estas madres. Para Escobar, de eso se trata.

        “Cuando vienen aquí, es como un pedazo del cielo en la tierra”, dice. “Se merecen lo mejor”.

        En el primer año, las madres asisten diariamente al centro y dejan a sus bebés en la guardería mientras asisten a clases. Reciben instrucción básica sobre higiene y aprenden a cuidar de sus bebés. Como la comida suele escasear en sus casas, también reciben un almuerzo caliente.

        Durante los seis primeros meses, las jóvenes participan en sesiones de terapia que las ayudan a entender su nueva realidad y sus responsabilidades. Escobar dice que muchas de las adolescentes con las que ha trabajado han sido víctimas de violaciones o abuso sexual, así que reciben intensas sesiones de terapia psicológica. El objetivo es ayudarlas a aceptar su pasado para que puedan enfocarse en su futuro.

        El centro también les enseña cuestiones reproductivas y métodos anticonceptivos.

        “Las niñas me cuentan que no entienden cómo se embarazan. Piensan que es por un beso”, comenta Escobar. “No saben que existen los condones”, agrega.

        Aunque el programa pretende evitar embarazos futuros, Escobar también quiere dar a estas jóvenes las herramientas necesarias para cambiar sus vidas. Las niñas pueden terminar la secundaria allí mismo, tomar clases de computación y aprender a coser o a hacer joyas. También cocinan y venden productos de repostería que elaboran en el mismo centro, con lo que ayudan a la financiación del programa, y la fundación les ofrece además microcréditos para ayudarlas a emprender sus propios negocios.

        El programa ayuda a las madres a encontrar trabajos y les da becas para seguir su educación, ya sea en escuelas profesionales o en la universidad. Las adolescentes regresan al centro cada semana para que el personal de Escobar lleve un seguimiento de sus avances y les ayude con sus problemas. En cuestión de dos a cuatro años, Escobar quiere que sus jóvenes mantengan a sus familias y tengan una vida mejor. Dice que dos terceras partes de las mujeres que han completado el programa lograron encontrar trabajos.

        “Quiero empoderar a mis niñas”, cuenta. “Ganar dinero les da la independencia y les permite recuperar el control de sus vidas”.

        Eso es exactamente lo que logró hacer Yerlis Bautista. Dejó la escuela cuando se embarazó a los 16, pero gracias a la fundación de Escobar, se inscribió en un curso de belleza. Hace poco obtuvo su diploma, un logro que la enorgullece.

        “Se siente muy bien ya que logré el objetivo que quería”, dice Bautista. “Ahora trabajo en el mejor salón de belleza y gano un buen salario”.

        Agrega que Escobar y su programa le dieron una nueva visión de la vida.

        “Es mejor ir hacia el futuro en lugar de quedarse sentada como otras niñas”, dice. “Porque he sido una luchadora, he encontrado un futuro mejor para mi hijo… seguiré luchando para que pueda tener todo”.

        Escobar cree que ese cambio de actitud ayudará a estas jóvenes madres a tener éxito a largo plazo. Para ella, cada niña a la que ayuda es motivo de celebración.

        “Estas madres adolescentes son mis propias hijas”, señala Escobar. “Cuando llegan aquí y lo logran me siento tan orgullosa de ellas…”

        Escobar siempre busca formas de tener un impacto. En 2005, estableció una clínica que ha dado cuidado médico a más de 84,000 residentes de bajos recursos en la comunidad, en su mayoría madres jóvenes y sus hijos. Y ahora planea construir un centro de educación para niños al que estas mamás puedan llevar a sus hijos de entre 1 y 5 años. En los próximos años espera ampliar el programa a toda Colombia.

        Y aunque Escobar ha logrado mucho en la última década tiene algo muy claro: su guerra contra la pobreza apenas ha comenzado.

        “Me apasiona tanto porque vemos progresos… estamos cambiando las vidas de estas niñas”, afirma Escobar. “Me despierto cada mañana pensando: ¿Qué más puedo hacer para ayudarlas”.

        ¿Quieres ayudar? Visita el sitio de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar en www.juanfe.org para ver formas de colaborar.

        (Con información de Laura Klairmont)

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      • cata_escobar
      • Giving teen moms the tools to change their lives

        Cartagena, Colombia (CNN) — When a 12-day-old boy died in her arms, Catalina Escobar was devastated.
        She was working as a volunteer in the maternity clinic at one of the largest hospitals in Cartagena, Colombia. At that time — October 2000 — such incidents weren’t that unusual; on average, at least one infant a day died at the overcrowded and underfunded facility. But when Escobar learned that the baby’s teenage mother had not been able to raise the money for treatment that would’ve saved his life, she was crushed.

        “His mother [needed] $30 that I had in my pocket. I will never forget that,” she said. “It was a preventable death.”
        Less than a week later, Escobar endured another, more personal loss: her second son, 16-month-old Juan Felipe, died in a tragic accident when he fell from the balcony of her home. She was overwhelmed by grief.
        “It was agony,” said Escobar. “I didn’t want any mother to feel the same pain, so … I took action.”
        The successful businesswoman sold her international trading company and dedicated herself to helping the city’s most impoverished children and their young mothers. In the last 10 years, her Juan Felipe Gomez Escobar Foundation — named for her late son — has brought health care to tens of thousands of children in Cartagena and provided more than 2,000 teenage mothers with counseling, education and job training.
        En Espanol: Catalina Escobar
        At first, Escobar focused on lowering the infant mortality rate at the hospital where she’d volunteered. It was more than double the national average. She built a state-of-the-art neo-natal unit, brought in experts to train the clinic’s staff and established a program to cover the medical costs for babies born to impoverished mothers. Five years later, the rate of infant deaths at the hospital had dropped 67%.
        From the start, Escobar noticed that 70% of the mothers she was working with were between the ages of 14 and 16. Most lived in the slums outside of the city, which have grown during the last decade as people have fled violence in the northern areas of the country.
        “You see these girls, [with] their tiny faces … they’re babies holding babies,” said Escobar, 42.
        She realized that the only way to ensure the long-term health of the children was to enable these teenage girls to break the cycle of poverty.
        “When a girl gets pregnant, she drops out of school. … Next year, she’s going to be pregnant again,” Escobar said. “She’s repeating the same patterns of the mother, the grandmother.”
        The Colombian government reports that nearly 20% of girls between 15 and 19 years old are or have been pregnant — nearly triple the U.S. rate. In Cartagena, where one-third of residents live at or below the poverty line, it’s an equation that means these young mothers have very little chance of improving their lives.
        Escobar is hoping to change that through her teen mothers program, which aims to teach young women how to support themselves and their children. It started with just 30 girls in 2002, but it has expanded in the last decade. With the opening of her foundation’s new center last year, 400 pregnant teens and young mothers now enroll every year.
        Built in one of the city’s many slums, the center is an elegant, modern structure, equipped with a daycare, medical center, cafeteria and classrooms. It’s light years away from the impoverished world of these teen mothers. For Escobar, that’s the whole point.
        “When they come here, this is a piece of heaven [on] Earth,” she said. “They deserve the very best.”
        For the first year, young mothers come to the center every weekday, leaving their babies at the daycare while they attend classes. They receive instruction on basic hygiene — many have never encountered indoor plumbing before — and learn how to care for their infants. Because food is often scarce at home, the girls also receive a hearty hot lunch.
        During the first six months, the teens take part in therapy sessions to help them understand their new reality and responsibilities. Escobar says that many of the teens she’s worked with have been victims of rape and sexual abuse, so counselors work intensively with each girl. The goal is to help them come to terms with their past so they can focus on the future.
        The center also teaches teenage mothers about reproductive health and contraception.
        “Girls tell me they don’t understand how they got pregnant. They think it’s from a kiss,” Escobar said. “They don’t know that the option of using condoms exists.”
        Do you know a hero? Nominations are open for 2013 CNN Heroes
        While the program aims to prevent future pregnancies, Escobar also wants to give these young mothers the tools they need to change their lives. The girls can finish high school on site, take computer classes or learn vocational skills like sewing or jewelry-making. The teens also make and sell products at the center’s bakery, which helps fund the program, and the foundation offers micro-loans to help them start their own businesses.
        The program also helps mothers find jobs or provides them scholarships to help them continue their education at a trade school or university. The teens return to the center every week so Escobar’s staff can track their progress and assist with any problems. Within two to four years, Escobar wants her girls to be providing for their families and be on their way to a better life. She says that two-thirds of those who’ve completed the program have gone on to find jobs.
        “I want my girls to be empowered,” she said. “Earning money provides them with independence and allows them to gain back control of their lives.”
        That’s exactly what Yerlis Bautista has been able to do. She dropped out of school when she got pregnant at 16, but through Escobar’s foundation, she enrolled in a beauty salon course. She recently earned her diploma, an accomplishment that makes her glow with pride.
        “I feel great, since I was able to accomplish a goal that I had wanted,” Bautista said. “Now I am working in the best beauty salon … earning a good salary.”
        She said Escobar and the program gave her a new outlook on life.
        “It is better to go forward with my future, to not just sit around like other girls,” she said. “Because I have been a fighter, I have found a better future for my child. … I will keep fighting so he can have everything.”
        Escobar believes that attitude change is what will help these young mothers have long-term success. For her, each girl she helps is cause for celebration.
        “These teen mothers are my own daughters,” Escobar said. “When they get here and they make it through, I feel so proud of them.”
        Escobar is always looking for more ways to have more impact. In 2005, she established a medical clinic that has provided health care to more than 84,000 low-income residents of the community — mostly young mothers and their children. And she’s planning to build an early childhood education center where the girls can bring their children ages 1-5. In the coming years, she is hoping to expand her program throughout Colombia.
        While Escobar has accomplished a great deal in the last decade, one thing is clear: Her personal war on poverty has just begun.
        “I’m so passionate about it because we are seeing progress. … We are changing the lives of these girls,” Escobar said. “I wake up every single morning thinking, ‘What else can I do to help them?’ “
        Want to get involved? Check out the Juan Felipe Gomez Escobar Foundation website at juanfe.org and see how to help.
        CNN’s Laura Klairmont contributed to this report.

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